Las partes del atún

Las partes del atún Las partes del atún

El atún es popularmente conocido como el “cerdo del mar”, puesto que de él, como del cerdo, se aprovecha prácticamente todo. Se trata de un pescado con infinitas posibilidades, cuya jugosidad lo convierte en un verdadero placer para el paladar.

Las diferentes partes del atún se pueden consumir de multitud de maneras, ya sea a la plancha, en guiso, al horno, en salazón o en conserva, a gusto del consumidor.

Especialmente sabrosas son la ventresca y el morrillo, exquisitos para comerlos simplemente a la plancha con un poco de aceite y sal. La ventresca o barriga también es muy popular en manteca blanca ibérica, para tomar con tostas o picos.

Cerca del morrillo se encuentran el mormo y contramormo, muy sabroso en guiso encebollado. Por su parte, la ijada se puede encontrar en finas lonchas en aceite, ideal para picotear junto a un tarantelo en conserva de aceite de oliva.

Por otra parte, para aquellos a los que les guste la innovación y la fusión en la cocina últimamente se pueden ver muchos platos de tartar elaborados a partir de la cola blanca y negra.

En cuanto a los lomos, se usan en salazón para elaborar la mojama. En función de la parte del lomo que se elija, la mojama será de mayor o menor calidad, siendo la mejor la que se elabora con la zona interna del lomo -descargamento y descargado-, y la más común, la hecha con la parte más pegada a la piel o solomillo, que igualmente se puede usar para hacer sashimi.

La parpatana está pegada a la aleta y el cuello. Su corte le confiere una textura parecida a la de un chuletón o entrecot y se puede tomar al horno o a asada a la parrilla.

Asimismo, otras partes del atún que se consumen son el corazón, el hígado, las tripas, el buche y las huevas de grano o de leche. En definitiva, un pescado del que se aprovecha todo.

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